Quiero conocer a Jesús

Marcos 14:3-9

Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.?14:4 Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? ?14:5 Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella. ?14:6 Pero Jesús dijo: Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho.
14:7 Siempre tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis.
14:8 Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.
14:9 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.

Introducción: Hoy quiero hablar sobre una mujer que hizo lo imposible por conocer a Jesús y derramar una ofrenda delante de él.
Jesús nunca rechazó a nadie, él mismo dijo “El que a mí viene, yo no lo hecho fuera” Juan 6:35.
Jesús se juntaba con todo tipo de personas, leprosos, prostitutas, religiosos, pescadores, cobradores de impuestos y mucho más, y lo hacía porque él amaba a los necesitados y a los que tenían problemas.

1 Ella quería conocerlo: Esta mujer había oído hablar de Jesús, y sabía que él podía ayudarla, para conocer a Jesús hay que dejar a un lado la autosuficiencia, la arrogancia, el orgullo, la indiferencia. A Jesús solo se lo llega a conocer desde la humildad y la sencillez de corazón.

2 Ella irrumpió donde estaba Jesús: Para conocer a Jesús hay que estar dispuesto a todo: Ella irrumpió en la casa de un hombre. No era aquel tiempo como los de ahora, las mujeres no formaban parte de las reuniones de los hombres. En el verso 5 dice que murmuraban en contra de ella, siempre que quieras hacer algo por Jesús habrá gente que murmurará de tí. El verso 6 dice que Jesús dijo que la dejaran, siempre intentarán detenerte cuando vayas a buscar a Jesús.

3 Ella vino a quebrar el vaso no a derramarlo: Cuando esta mujer supo que estaba Jesús en esa casa, trago lo mejor que tenía. Aquel perfume equivalía a un año de trabajo de un obrero normal. Cuando nosotros estamos en la presencia de Dios, cuando somos tocados por él, cuando la unción de Dios está fluyendo y bajando, cuando Dios te toca de una forma especial, debes de dar lo mejor que tengas para Dios.

Esta mujer quebró el vaso, no lo derramó de a poco, algunas personas nunca se atreven a dar una buena ofrenda de su dinero o de sus vidas, van dando de a poco, existen personas que quieren controlar su relación con Dios. Esta mujer rompió el vaso y lo derramó entero.

4 La casa se llenó de perfume: El perfume era nardo puro, en aquel tiempo era muy comercializado ya que se usaba para medicina y perfumería desde tiempos antiguos, el perfume era traído desde muy lejos, esto justifica su alto precio, la mujer, al igual que Jesús, quedó impregnada de ese perfume, todo el mundo se dio cuenta de que ambos estuvieron juntos en aquella ofrenda que la mujer dio.

Walter Salguero Walter Salguero
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