Los diezmos motivados por amor

Ser hijos de Dios es mucho más que asistir al templo, es mucho más que un momento de oración y de cánticos. Al recibir a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas; hay obligaciones que hemos contraído por amor.
No son obligaciones fundamentadas en la ley solamente sino leyes que obedecemos por amor y respeto a aquel a quien amamos y hemos recibido.
El recibir al Señor es semejante al matrimonio en cuanto a las obligaciones contraídas en el matrimonio por amor. Los matrimonios generalmente se casan por amor, están profundamente enamorados el uno del otro, y este amor es el que los lleva al altar. Sin embargo aunque los une el amor, ellos tienen un contrato de responsabilidad entre ellos y que ambos aceptan, aunque ellos se aman eso no quita la responsabilidad que han contraído.
Yo tengo muchos años de casado y aún le digo a mi esposa que la amo, y ella me dice que me ama, pero aunque nos amamos; tenemos responsabilidad el uno para con el otro. Todos estos años de casado la he sustentado, la he cuidado, le he provisto lo que necesita como mujer, sus necesidades personales; además de la comida que disfrutamos juntos.
Asimismo ella por amor, me prepara el desayuno, la comida, la cena, prepara mi ropa.
De esa unión hemos tenido hijos y ahora nietos. Pero ese amor fue profesado por medio del cumplimiento de mis responsabilidades. El amor no se demuestra solo con un beso. Judas besó al Señor Jesús, pero en realidad lo que estaba diciendo con ese beso, era que lo estaba entregando, lo estaba traicionando. ¿Ve que un beso no siempre significa amor?. El amor debe demostrarse con las obligaciones que hay que cumplir.
De la misma manera cuando recibimos a Jesús; quien nos amó, nos salvó de la condenación eterna, El nos amó y nos ama, pero El cumplió con su responsabilidad en la cruz del calvario muriendo por nosotros. De la misma manera nosotros que decimos amar a Dios cumplimos con nuestras responsabilidades, porque al igual que en el matrimonio; cuando las responsabilidades no son cumplidas los matrimonios entran en crisis. De hecho no solo entran en problemas sino que también se separan se divorcian; y lo primero que sufre un matrimonio roto es pobreza, lo segundo que trae es incomunicación con los hijos.
De la misma manera el divorcio con Dios trae falta de relación con Dios trayendo así pobreza económica y desgracia.
Recuerde: El amor no obvia la responsabilidad. Y recuerde también que la ley debe ser obedecida por amor.
“Si me amáis guardad mis mandamientos” San Juan 14:15
Dios quiere que entendamos nuestras responsabilidades para con El y le amemos.
No es suficiente que cumplamos con la ley o le obedezcamos porque no queremos ir al infierno, si obedecemos por tener miedo al castigo seremos creyentes infelices, la única diferencia será que antes llevaba la carga del pecado y ahora lleva la carga de la cruz de Cristo, y Dios no quiere verlo con cargas sino que desea verlo en una relación de amor con El.
Las cosas cuestan mucho hacerlas cuando uno no está motivado por el amor.
Mire esta Escritura Bíblica: Salmos 91:14-16
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.
Mire que maravilloso¡¡¡ Dios dice que si le amamos El nos libraría.
Librar significa: Sacar o preservar a uno del peligro. Esta diciendo entonces que nos va a librar de los peligros, que va a sacarnos antes de que caigamos en el peligro, va a preservarnos, a protegernos para que no nos pase nada malo.

Extraído del Libro:
Alcanzando la Abundancia Económica

Hector Bonarrico Hector Bonarrico
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