La Armadura de una Hija de Dios

Cuando una mujer se convierte en una hija de Dios no solo hereda sus bendiciones; hereda también sus enemigos. El principal enemigo de Dios es Satanás; cuyo objetivo tiene destruir la obra de Dios. La Biblia dice que Satanás ha venido a matar, robar y a destruir, pero Jesús ha venido a darnos vida; y mucho más que eso; también vino a deshacer las obras del diablo.
1 Juan 3:8
El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.
Satanás es un ángel caído; es un ser creado; aunque es superior en intelecto y fuerza a los hombres; es inferior a Dios en todos los sentidos. Por otro lado como hijas de Dios debemos saber que tenemos el poder de Cristo en nuestras vidas; y que además este poder nos protege.
1 Juan 4:4
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo.
Además a todo creyente se le ha sido dada la armadura de Dios para contrarrestar todo ataque del maligno Es nuestra responsabilidad vestirnos de toda esta armadura; no solo de una parte.
¿Sabe usted cuántas mujeres piensan que están solas? Quizás porque su esposo les abandono, o su noviazgo se rompió; o quizás porque sus hijos ya grandes están estudiando lejos su carrera universitaria y les invade ese sentimiento de soledad y de vacío; y piensan que están solas y desamparadas a merced del enemigo. Pero no es así.

Dios ha provisto protección para cada creyente. No somos discapacitados espirituales; aún frente a los problemas de la vida tenemos armas que Dios nos ha dado para pelear nuestras batallas; El Nombre de Jesús, Su palabra, Su sangre, son armas que los demonios y los poderes del infierno odian, porque saben que si invocamos el Nombre del Señor seremos salvosa de todo ataque del mal.
Usted no esta sola, nunca se sienta así. Jesús dijo que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. El mundo aún no acaba: así que; El sigue estando con nosotros. Les Bendigo

Graciela Salguero Graciela Salguero
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